martes, 23 de mayo de 2017

 LA "GRAN LECCION DE DEMOCRACIA" DEL PSOE
UN CHISTE MALO

Con respecto a las primarias del PSOE vengo oyendo de la gestora y otros dirigentes del partido que han sido "una gran lección de democracia".

Veamos: si 180.000 afiliados (no voy a decir y "afiliadas" porque no escribo para tontos) deciden quién va a ser el candidato del PSOE, partido político, que en su peor momento, representó las ideas de más de  5.000.000 de españoles, ¿Qué clase de democracia es esa?.


¿Cómo es posible que llegadas las elecciones generales,  quienes comulguen con las ideas del PSOE tengan que tragarse a un candidato elegido por un grupo de militantes o no votar?.


Se me puede contestar  que otros partidos ni siquiera  hacen primarias, y es verdad, a Rajoy lo nombró Aznar a dedo, y el PP no hace primarias, pero en realidad  y  como dicen los ingleses: “two wrongs don’t make a right”, que en español significa que lo que uno hace mal no se convierte en lo correcto por el hecho de que otro también lo haga mal.


Mientras los partidos políticos sean los únicos que puedan aportar candidatos a las elecciones, los asuntos relacionados con lo electoral tienen que ser públicos y no una cuestión restringida a unos militantes simplemente por pagar 5€ al mes y con descuentos.


Los partidos no son propiedad de los militantes, son propiedad de la sociedad española y juegan un papel marcado por la Constitución Española.

Por otra parte, la financiación de los partidos corre a cargo del Estado en más de un 80% de sus presupuestos, o sea, que todos los españoles pagamos nuestra cuota a los partidos, y por lo tanto, también tenemos derecho a elegir a los candidatos. No basta con que se nos deje ratificarlos.


Si quieren hacer primarias, tienen que estar abiertas a cualquier persona con derecho a voto  que lo solicite. De lo contrario, las primarias, o las votaciones internas serán todo lo que se les quiera llamar menos "una gran lección de democracia".


Si los partidos quieren tener derecho a decidir en plan privado, ello solo podrá ser legítimo con dos condiciones:


1.-  Que se modifique la Ley Electoral para que cualquiera pueda presentarse por libre, sin partido.
2.- Que los partidos se financien con su propio dinero, o sea, en el caso del PSOE, con los 5€ al mes que pagan sus afiliados, y si no basta, que suban la cuota hasta que baste.


Así podrán organizarse como les dé la gana, pero el dinero del Estado es de todos, y quien paga manda.


O debería.

No es broma

martes, 16 de mayo de 2017

DEBATE DE LISTOS PARA TONTOS

 He presenciado el debate de los candidatos a secretario general  del PSOE. Aparte de las mil y una referencias a los “afiliados y afiliadas”, a los “hombres y mujeres”, “ciudadanos y ciudadanas”  y todas estas barbaridades lingüísticas propias de quienes de lo español ya ni siquiera  respetan el idioma; varias cosas me han quedado claras:


1) Los candidatos a secretario general, creen que la militancia está formada por ignorantes irresponsables.
2) Los candidatos a secretario general creen estar al frente de una asociación de fanáticos revisionistas que solamente están preocupados en que no mande la “derecha”.
3) De estar los aspirantes en lo cierto, queda claro que el PSOE no es el partido social demócrata de España, sino un partido formado por revanchistas con ideas de principios del siglo pasado, que todavía no se ha enterado que ya no solo ha pasado la era de las revoluciones, sino que las se hicieron ya se han desrevolucionado, y que ya no importa quién va a misa ni quien tiene un hermano cura.


Y es que en el debate que he visto, lo único que se ofrecía de verdad – lo otro lo ofrecen todos, como siempre-  lo único, sigo, es evitar por todos los medios que gobierne la derecha. De eso ha ido el debate, de que si el  “no es no”  era lo coherente, del flagrante error de abstenerse para que el PP gobernase, que si la izquierda progresista, de si la derecha corrupta, etc. etc. Un debate para tontos.


Claro que este debate no era para los votantes, sino para la “militancia”. Queda patente que los aspirantes a secretario general, no tienen a sus bases en muy alto concepto
en materia cultural.

¿Pero es que no se han enterado, que lo de la izquierda y la derecha, al día de hoy,  es un cuento chino?, ¿que los derechos de los trabajadores son reconocidos por todos los partidos?, igual que las pensiones, las vacaciones, el subsidio de desempleo, la libertad sindical, la enseñanza gratuita, la sanidad universal ¿Qué partido de derechas hay en Europa que quiera revertir todos esos avances sociales conseguidos desde la II guerra mundial?, ¿Qué partido no quiere el Estado de Bienestar?.


Yo diría que ninguno, y aquí está el problema, esos partidos como el PSOE están en crisis precisamente porque ya no les queda nada más que ofrecer, todo lo que se podía conseguir se ha conseguido, a todos esos partidos cuyo interés es solo que no gobierne la derecha, lo único que les queda son slogans caducos y ofertas incumplibles.


En toda Europa los partidos pactan entre ellos para sacar el país adelante, aquí no, la izquierda es la enemiga de la derecha. A la derecha – que quiere lo mismo que la izquierda- ni agua, y el país que se vaya por el desagüe porque aquí todavía queda un frente popular a la sombra del PSOE, que lo único que les importa es levantar el puño, sacar la bandera de la república y recordar la guerra civil.


Esos, por 3€ al mes más descuentos,  tienen derecho  a elegir,  a quienes podrían gobernar al conjunto de todos los españoles; no lo quiera Dios, porque por  derrotar a la derecha para cambiar los nombres de las calles, exhumar a Franco, o decir que Cataluña es una nación, no se va a conseguir mejora alguna en la vida de los españoles.


No es broma

lunes, 8 de mayo de 2017

DESGRACIA DE PARTIDOS

Para mí los partidos políticos son la desgracia de nuestra democracia, fueron la ruina de la España preconstitucional,  tanto con la monarquía como con la república. Los partidos políticos no son más que una maquinaria para alcanzar el Poder mediante el engaño con la excusa de unas ideas.


Basta ver el espectáculo de las primarias del PSOE, lo único que se ve es una competición para ver quien engaña a más militantes del partido y colocarse como candidato al Poder. Todavía no he oído a ninguno de ellos ofrecer nada que interese de verdad: uno ofrece el “no es no”, otro, en plan buenista quiere preservar la unidad del partido, y la otra  quiere “volver a ser un partido ganador”, si gana ella, aunque  no se sabe muy bien como se come esto.


En resumen, las verdades van saliendo, el Partido Socialista no parece ser el partido moderado “socialdemócrata” que sus dirigentes pretenden ser y que saben que no son, porque a tenor de lo que predican en su campaña, “la militancia” que lo soporta, no sería más que un conglomerado de revanchistas a los que lo único que parece importarles es que no gobierne la llamada “derecha”, y ello justifica el discurso del que parece mejor colocado basado en que apoyar al PP ha sido una traición a la “militancia”. Naturalmente no explica, y no por qué no lo sepa, lo que hubiera pasado si se hubiera seguido con el “no es no”.


Por otra parte, si llamamos “derecha” a un partido como el PP que nos está friendo a impuestos y que nos esquilma nuestros ahorros, que ya han pagado impuestos, que venga alguien y nos diga que es lo que es la “izquierda”, que de tantas cosas que se supone va a dar, va a necesitar recaudar el doble, imposible de conseguir, porque no se puede sacar de donde no hay, salvo que queramos estar como en Grecia.


Y es que aunque está claro que los partidos políticos siempre existirán, y no sería democrático prohibirlos, lo que no puede ser, es que se les dé el monopolio, de hecho, de la participación política como ocurre en España y en otros sitios, y encima les subvencionemos.


Lo democrático sería, como vengo repitiendo, que quien quiera presentarse a elecciones, sea un particular, o una asociación de vecinos, lo pueda hacer tan solo con inscribirse en la Junta Electoral. Y quien  desee militar en un partido que pague su parte de los gastos y no unos pocos y simbólicos euros al mes.


En Francia nos acaban de dar un ejemplo: ha ganado las elecciones a la presidencia un señor que no tiene partido. Algunos dicen que eso es malo, yo siento envidia, aquí no hubiera podido ser.


No es broma

viernes, 21 de abril de 2017

 NEVEREDUMS
Una de las razones para cuestionar la pena de muerte donde existe y a la vez hay libertad de expresión, es la irreversibilidad de la muerte; una vez ejecutada la pena, ya no se puede dar marcha atrás por mucho que se descubra que el autor del crimen fue otro, o sea que se engañó al jurado y al juez que lo condenó.

Pero no, el artículo no versa sobre la pena de muerte, sino sobre la engañosa apariencia democrática que se quiere dar a los referéndums de no retorno, y llamo referéndums de no retorno a aquellos en que una de las partes tiene derecho a reclamar que se repita la consulta hasta que salga el resultado deseado, llegado el cual, éste se convierte en firme y definitivo.


Así por ejemplo, en los referéndums independentistas, una vez que sale el “no”, siempre les queda a los partidarios del “sí”, la posibilidad de esperar unos años, o a que cambien algunas determinadas circunstancias, para volver a plantear otro referéndum, y después otro, hasta que salga lo que los promotores pretenden, momento en que la decisión se convierte en irreversible y ya no hay mas consultas sobre el tema. Los británicos, muy acertadamente lo llaman “neverendum”.


Si algo tiene la democracia, es que los resultados de unas votaciones, nunca son definitivos, el votante puede cambiar su voto en una próxima elección si cree se equivocó en la anterior votación. Así pues, y por ejemplo, quien tras dar un golpe de Estado,  se somete a referéndum, no queda legitimado democráticamente, si es para mantener el Poder para siempre y sin compromiso de convocar elecciones.


Uno de los principales valores de la democracia, es que los resultados de las votaciones, siempre pueden ser enmendados por una votación posterior. Para mí, si no se cumple el requisito de reversibilidad de lo votado, la votación es dudosamente democrática.


Ahora mismo, en el Reino Unido, los que plantean la posibilidad de un nuevo referéndum sobre la salida de la UE, son atacados por un gran sector de la prensa como saboteadores de la democracia, y ello aunque el referéndum del Brexit,  ganado por quienes deseaban la salida, dejó a un 48% de opositores que deseaban quedarse. “El pueblo ha hablado ya” dicen, plantearlo otra vez iría contra las reglas de la democracia.


Parece ser que en estos casos, el pueblo no tiene derecho a rectificar, y eso es lo que es verdaderamente una carencia democrática. El pueblo nunca habla “ya”, el pueblo habla “de momento”, y según el momento, ya habrá otro momento en que pueda decir lo contrario. 


Claro que habrá quien diga que siempre habrá que tomar decisiones que son difícilmente reversibles, y no les falta razón, pero para ello ya se inventaron las mayorías cualificadas. No puede ser que una decisión que pueda cambiar el rumbo de una nación, posiblemente para mal, pueda ser tomada por mayoría simple y con diferencias porcentuales de un dígito.


Si para el simple hecho de convocar unas elecciones anticipadas se necesita en el Reino Unido un voto cualificado de tres cuartas partes de los parlamentarios ¿Cómo es posible que para abandonar la UE, institución que ha garantizado el periodo más largo de paz y prosperidad que jamás  ha habido en Europa, basten 2 puntos porcentuales?.

Lo mínimo que se puede pedir cuando se plantea un referéndum irreversible – que no debiera plantearse nunca- es una mayoría cualificada, e incluso, si pudiera ser, una edad mínima de los votantes que reflejase un mínimo de madurez y capacidad de reflexión; claro que esto ya es más complicado, pero de ninguna forma que se rebaje la edad de voto como piden los independistas catalanistas, si fuese a haber un referéndum sobre la independencia, que todo apunta a que no mientras no manden los que no deberían mandar.

 .
Así que a los referéndums irreversibles, a mayoría simple, les sobra lo de democráticos, sin olvidar que el referéndum ha sido siempre el instrumento de legitimación de los dictadores.


No es broma


viernes, 31 de marzo de 2017

EL CHOQUE DE TRENES
Cualquiera que tenga dos dedos de frente y comprenda el tema de Cataluña, sabe que la única manera de combatir el independentismo pasa por parar el adoctrinamiento de los niños, de las nuevas generaciones.

Los independentistas de Cataluña han cometido un grave error, que no es otro que el de la impaciencia, puesto que con esperar que pase por las escuelas una nueva generación y que se marche de este mundo la más antigua, habrá en Cataluña un 80 o 90% de independentistas; ¿Quién para eso?

Es tan obvio, que resulta imposible que los partidos políticos no lo vean, y lo ven, claro que lo ven, sólo que estos con tal de mantener el Poder, o de conseguirlo, miran hacia otra parte, o incluso añaden leña, pensando que ellos ya no estarán en política cuando esto suceda, el problema será de otros. Una actitud miserable que muestra hasta que punto los partidos políticos son nocivos en su actitud de negociar lo que sea para mantener el Poder, aunque sepan que España se les va a ir entre los dedos.

Pero donde mejor se ve la estupidez o la ignorancia, o ambas, es escuchando en las tertulias, a esos llamados analistas que no paran de repetir que el tema de Cataluña debe arreglarse mediante el dialogo. Y yo pregunto ¿que dialogo?, ¿Qué se le puede ofrecer a Cataluña que ya no tenga?: ¿un ejército propio?, porque la emisión de moneda, que podría ser lo otro, desde que llegó el Euro, ya no la podemos dar, ni siquiera es competencia del Gobierno Central.

El problema es precisamente este; se les ha dado tanto, que ya nada queda para dar, tan solo la independencia, y ahí están con ello.

La única manera de frenar el independentismo, es parar el lavado de cerebro que se produce en las escuelas, y eso, no se consigue con dialogo, eso no lo van a devolver por las buenas, tendrá que imponerlo el Estado. Cosa fácil, aunque con cojones (o cojonas para ser correctos), porque la educación según la CE, corresponde al Estado, no a las autonomías, precisamente esta fue cedida irresponsablemente por el dichoso “dialogo”, para conseguir apoyos de investidura.

Lo peor, es que el problema de Cataluña es solo el primero; en Baleares, ya hace tiempo que solo se habla catalán en las escuelas, ni siquiera el PP en la legislatura anterior fue capaz de remediarlo, ya empiezan a oírse con fuerza a los catalanistas independentistas.

Así que esos analistas, como el tal Jáuregui, Crespo, y otros que predican una solución al problema de Cataluña, mediante el “diálogo”, que nos expliquen como se puede recuperar la competencia de educación “mediante el diálogo”, porque está claro que sin ello, el problema no se puede solucionar, solo aplazar.

Dicen que va a haber un “choque de trenes”, pues bien, sería lo mejor para España, un choque de trenes: artículo 155 de la CE y retirada de competencias, si no todas, con la de Educación basta.

No va a pasar nada; derecho de pataleo: cuatro huelgas de docentes, cuatro manifestaciones
con esteladacuatro gritos, el reproche "moral/democrático" del fascismo/populismo y ya está.

Y colorín colorado….
No es broma

lunes, 20 de marzo de 2017

Estafar al Pueblo


Dice el Artículo 248 del Código Penal:



1. Cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno.

Pues bien, si consideramos como lucro la consecución de un beneficio para uno mismo, cabe considerar que el incumplimiento de las promesas electorales a sabiendas de que no se van a cumplir, son un engaño, y que quien por este método  consigue un voto, está cometiendo un delito de estafa.

Claro que en realidad, esto no es así, porque en derecho penal rige el principio de taxatividad, está prohibida la analogía, y los delitos deben ser descritos con exactitud. Pero por otra parte resulta incongruente que si uno consigue 500€ mediante engaño puede ser condenado de seis meses a tres años de prisión, que quien consigue el Poder mediante engaño, no pueda ser condenado a nada.

Si tuviésemos que ser congruentes con nuestros valores democráticos, o incluso con nuestro ordenamiento jurídico, hace ya tiempo que deberíamos haber creado el delito de estafa electoral, y no me refiero al fraude electoral consistente en amañar los resultados de las elecciones; el pucherazo, - que ya están penados con prisión en la LOREG- sino en conseguir el voto mediante engaño; engañar a la gente mediante promesas electorales que se sabe no se van a poder cumplir.

Se puede justificar el incumplimiento de una promesa electoral, en base a que no se ha podido cumplir creyendo que si se podía, pero no así cuando se sabe de antemano que no se va a poder cumplir. Engaño, que cada vez se produce con mas frecuencia y que va a mas desde que llegó el populismo.

El problema está en demostrar que las promesas se hacían con mala fe, pero aún así, algunos casos son tan obvios que serían fáciles de probar y constituyen una clara estafa puesto que se consigue el voto mediante un verdadero engaño. Esto no debiera quedar impune.

Lo ideal sería, que el cuerpo electoral tuviese la cultura suficiente para no dejarse engañar por los charlatanes políticos, pero hemos llegado a un punto, en que si bien ya no existe el analfabetismo, el nivel cultural, incluso con título universitario, es tan bajo, que mucha gente cree en panaceas que deberían ser descartadas por haberse demostrado su fracaso en épocas anteriores.

Parece incluso, que algunas leyes como la LOGSE, se hayan hecho para que aun habiendo educación para todos, no conviniese que el nivel cultural fuese demasiado alto para así poder embaucar a un sector del pueblo y sacarles el voto que necesitan para situarse en el Poder o en una parcela del mismo.

Aún así, y en previsión de que las cosas pudiesen cambiar, algunos partidos piden ya el voto a los 16 años por creer, con razón, que los adolescentes serían más fáciles de engañar.

En resumen, que muy mal va a funcionar la democracia, si esta sirve para que unos políticos sin vergüenza se aprovechen de la necesidad de algunos sectores para prometerles lo que no se puede cumplir sin dañar el interés general. Todo sea por alcanzar el Poder.

No hay democracia sin cultura ni cuando se permite que, impunemente, se engañe al pueblo.

Y esto,

No es broma

domingo, 12 de marzo de 2017

La Mafia


Entre lo poquísimo en que estoy de acuerdo con Podemos, está la afirmación de que
para hacer política en España tienes que pertenecer a la “Casta”; yo hace tiempo que vengo diciendo lo mismo, aunque yo lo llamaba la “Mafia”.

Todos conocemos o hemos oído hablar de la Mafia, organización internacional de delincuentes italianos con origen en Sicilia. Hay incluso quien dice, que en su origen, fue una organización promovida por el Rey de España,
con fines de inteligencia política o incluso policial cuando Sicilia era española.

Y es que los partidos españoles son una mafia, porque una de las características de la Mafia moderna, es la organización, o sea el reparto de la actividad delictiva de la que se nutren, así por ejemplo, en Nueva York, la Mafia consiste en una organización de delincuentes, en la que cinco familias, se reparten la ciudad por distritos para evitar matarse entre ellos y que el pastel se eche a perder.

No olvidemos, que los partidos políticos, aunque por supuesto no matan a nadie, son una organización de delincuentes, - y no me refiero a la corrupción de algunos,
que también-  pero han violado desde el principio la Constitución Española, y ello, aunque no siempre esté tipificado en el Código Penal es un delito; se conoce también como delito a toda aquella acción que resulta condenable desde un punto de vista legal, ético, o moral, aunque no tenga consecuencias penales.

La mafia de los partidos españoles, me recuerda a lo que he leido sobre las cinco familias de Nueva York; al igual que ésas, los partidos se reparten el pastel, cada uno va por su cuenta en su barrio ideológico, pero cuando se cuestiona a la organización, se unen como una piña.

Viene a cuento, porque el Parlamento ha aprobado una subcomisión para la reforma electoral – los medios no parecen haberle dado mucha importancia-,  parece ser  que una de las reformas propuestas sería la de Ciudadanos, que pasa en primer lugar por desbloquear las listas electorales para que los electores puedan no solo elegir partidos sino también personas.

Creo que eso sería fantástico; poder presentarse a unas elecciones sin tener que apuntarse a un partido, pero la verdad, no creo que ellos quieran decir eso: que los partidos renuncien a presentar listas de candidatos en exclusiva, sino mas bien que los votantes pudiesen alterar el orden de las listas, o tachar los nombres que no desean votar.

A mi modo de ver, si se cambia la Ley Electoral (LOREG), lo primero que debería hacerse es adecuar dicha ley a la CE, para que cualquier español pudiese presentarse a cualquier tipo de elección política, individualmente, libremente y sin ataduras a partido alguno.

Ahora eso es imposible.

En definitiva, si verdaderamente se quiere terminar con la Casta/Mafia de partidos, lo  que hay que hacer, no es solo abrir listas, que también, sino acabar con el monopolio de los partidos a la participación política. Esto se consigue permitiendo que cualquiera, interesado en participar en unas elecciones, no tenga que hacer mas que comunicarlo a la junta electoral correspondiente.

Pero mucho me temo, que ni Podemos, ni Ciudadanos, ni ninguno de los de siempre, vayan a proponer nada parecido, porque los que se quejaban de la “Casta”, lo que en realidad querían decir era que reclamaban su derecho a integrarse en ella. Ahora que lo han conseguido, la palabra ha caído en desuso.

No es broma